En primer lugar Felicidades a todos los padres, los Pepe, José, Josefina, Mª José y demás; pero muy especialmente a mi padre y a mi madre que además de llamarse Josefina es su cumpleaños. Felicidades papis os quiero.
Con mi sobrino de 6 años les hemos preparado una gran sorpresa, y seguro que no se la esperan.
En mi pueblo íbamos a merendar al campo y el bocadillo era de tortilla con chorizo y jamón, después cada grupo lo preparaba como quería (ensaladas, queso, pastelitos...) lo que no podía faltar era el bocata.
Como el peque tiene dibujo me dijo que se haría muy tarde para prepararlo y entonces no íbamos a poder ir al campo, solución, preparamos una escusa para que los abuelos se vayan de casa y mis hijos, sobrinos y yo preparamos todo.
Macetas para imaginarnos estar en el campo, colgaremos globos a petición infantil, unos dibujos que les han hecho y cuando mi hermana venga los trae a ellos y se encuentran el tenderete montado.
A ellos les hace mucha ilusión que lo celebremos así, y no se puede nadie imaginar la que me hace a mí, aparte de ver como se implican y el secreto que hay. En plan serio lo dejamos para el sábado.
Mis abuelos tenían una finca y cuando llegaba el buen tiempo nos íbamos ya que los hombres hacían las labores propias del campo. Me gustaba ir, ya que estábamos todo el día corriendo, nos metíamos en los campos que estaban segando, subía al trillo con mi abuelo, mi padre o mi tío. También nos llevaban en la galera. Ayudábamos con el ganado. Era un sin parar y todavía protestábamos cuando nos obligaban a echarnos la siesta. La casa estaba en el alto y abajo había una fuente de manantial le pusieron una teja (a día de hoy todavía sigue igual) y salía un agua muy fresquita, no nos dejaban bajar solas porque al lado había un rió, con juncos, cañas... La verdad que a día de hoy, y ha pasado mucho tiempo todavía lo echo de menos.