Hoy es el día del Pilar. Felicidades Tata, ya que asi se llama mi hermana. Se hace extensible a todas la Pilares.
También es el cumpleaños de una persona muy especial a la que quiero muchisimo, mi padre. Felicidades papá
RECUERDOS
Hoy es el día del Pilar. Felicidades Tata, ya que asi se llama mi hermana. Se hace extensible a todas la Pilares.
También es el cumpleaños de una persona muy especial a la que quiero muchisimo, mi padre. Felicidades papá
La llegada de mi hermana, fue una bendición pues aunque yo solo tenia 6 años, era algo que deseaba con todas mis fuerzas.
No os podéis imaginar lo contenta que me ponía cuando la gente del pueblo me preguntaba por ella, mis compañeras de la escuela, profesores etc.
Cuando hacia buen tiempo al salir cada día de la escuela nos dejaban quedarnos en la calle para merendar y estábamos jugando un rato, todas querían saber como estaba mi hermanita, y yo súper contenta y muy orgullosa les iba contando como iba la cosa.
Si lloraba, las caras que me ponía cuando le decía cosas, si mi madre me había dejado ayudarla a vestirla y un montón de cosas algunas de las cuales solo se le podían ocurrir a una canijas como nosotras.
Hacíamos planes para cuando llegara el buen tiempo y pudiéramos jugar con ella, enseñarle a andar, que nos acompañara al colegio y como era más pequeñita que cuando viniera ella la cuidaríamos y le daríamos un montón de besos (me viene al pelo, ya que soy muy besucona).
Todo ello recién nacida como quien dice ya que nació en febrero y los planes eran para el verano.
Ese verano me esperaba una noticia buenísima y yo sin saberlo todavía.
Era como a mitad del verano cuando me la contaron. Iba a tener un hermanito y aunque al principio me quede parada después me puse como loca de contenta ya que era lo que más quería en el mundo. Es más yo no quería un hermano, de eso nada yo quería una hermana y puestos a pedir que le pusieran el nombre de Mª Pilar.
A estas alturas eso no quedo tan claro ya que pensaban ponerle el nombre de mi abuela, pero ella misma les dijo a mis padres que ya que me ponía tan pesada y era tanta mi ilusión que si era niña le pusieran como yo quería. (A fecha de hoy mi hermana todavía me dice que menos mal que no era un nombre feo)
No sabían lo que habían echo ya que no paraba de preguntar todos los días que cuando iba a nacer mi tata.
Ese año para Reyes en la carta les pedí una peluquería para cuando naciera peinarla yo.
Al fin llego el tan señalado día y aunque yo esa noche no me dejaron dormir en casa que es donde nació mi hermana, en cuanto pude me pase por ella.
Que ilusión me hizo ya que nada más llegar estaba la matrona mirándola y me dejo cogerla y todo, me sentaron en un sillón y me la pusieron en los brazos y yo estaba con ella encima todo contenta y en un momento les dije que la cogieran que tenia que ir a buscar una cosa. Se pensaron que eran celillos pero no, yo iba a buscar lo de la peluquería, que si me lo trajeron los Reyes.
Todavía me viene a la mente la cara que pusieron cuando yo aparecí con todo en las manos y saque el peine con idea de peinarla. Peine que tenia las púas como cabezas de alfileres, por supuesto corrieron a quitármelo y me explicaron que no podía hacerlo así porque era muy chiquitina, que lo guardara hasta que fuese un poco más mayor.
No se que años tendría, pero recuerdo con muchísimo cariño y con mucha añoranza los días que me iba con mi padre al campo.
Llevaba unas tierras y a mi me encantaba irme con el, con lo cual era un día de fiesta
me levantaba temprano y ya estaba todo preparado, a veces venia mi madre con nosotros pero otras no, esta vez nos fuimos solos.
En aquellos momentos estaban haciendo una presa encima del pueblo y había mucho ajetreo en el camino.
Cuando llegamos a la cabaña yo estaba alterada ya que llevaba un tiempo sin ir y no paraba de mirar todo, decirle a mi padre si me gustaba como lo tenia puesto (a veces un simple candil), ir a los campos a mirar como estaba la cosecha, intentaba subirme a los árboles para poder coger las cerezas, peras, peretes, manzanas, guindas… todavía no estaban para cogerlas, ir a la fuente que había que bajar por un barranco en el que mi padre había echo unas escaleras en la tierra y salía un agua muy fresquita.
Llegaba la hora de la comida y yo no paraba quieta…
Papa me voy a ver que hace Caty que hace rato que no la he visto (una perrita que teníamos en casa y cada mañana acompañaba a mi padre)
Papa quiero plantar unas flores aquí
Papa que yo no quiero dormir la siesta
Me pasaba el día así con lo cual para mi era una fiesta pero a mi pobre padre hoy pienso que le hacia la puñeta con tanta tocadura de narices, pero tenia mucha paciencia y nunca me grito ni se enfado conmigo por eso.
Cuando te pongas al volante piensa un poco en lo que dejas atrás. Tu familia al completo se quedaría rota si te pasara algo.
Aparte de pedirte que vayas atento y pongas todos los medios posibles, apaga el móvil, ya te volverán a llamar.
A veces se nos olvida uno tan sencillo como el cinturón de seguridad. Por favor enganchalo y si os parece ver
este vídeo que es precioso.
Tampoco corras, prefiero que llegues tarde.
En primer lugar Felicidades a todos los padres, los Pepe, José, Josefina, Mª José y demás; pero muy especialmente a mi padre y a mi madre que además de llamarse Josefina es su cumpleaños. Felicidades papis os quiero.
Con mi sobrino de 6 años les hemos preparado una gran sorpresa, y seguro que no se la esperan.
En mi pueblo íbamos a merendar al campo y el bocadillo era de tortilla con chorizo y jamón, después cada grupo lo preparaba como quería (ensaladas, queso, pastelitos...) lo que no podía faltar era el bocata.
Como el peque tiene dibujo me dijo que se haría muy tarde para prepararlo y entonces no íbamos a poder ir al campo, solución, preparamos una escusa para que los abuelos se vayan de casa y mis hijos, sobrinos y yo preparamos todo.
Macetas para imaginarnos estar en el campo, colgaremos globos a petición infantil, unos dibujos que les han hecho y cuando mi hermana venga los trae a ellos y se encuentran el tenderete montado.
A ellos les hace mucha ilusión que lo celebremos así, y no se puede nadie imaginar la que me hace a mí, aparte de ver como se implican y el secreto que hay. En plan serio lo dejamos para el sábado.

Uno de los primeros recuerdos que tengo es... de las ganas que tenia de que llegara el fin de semana.
Yo tendría unos tres años y mi padre el domingo venia a casa un poco antes y de esa manera podía jugar con él, ya que era muy chiquero (yo soy su hija mayor) podía estar reventado de trabajar toda la semana pero me cogía en sus brazos, me agitaba, jugábamos a gatas, era su muñeca y a mí me encetaba.
Mi madre como estaba todos los días conmigo era un poco más seria, aunque (esto lo sé de más mayor) cuando se pensaba que nadie la veía se reía, pero de cara a nosotros decía... deja a la chica que le vas a hacer mal... pero aun tienes ganas después de lo que has madrugado, etc.
Era según me han contado un poco (bastante) llorona y por las noches se lo hacía pasar mal, ya que no había forma de callarme.
Se iban turnando para poder dormir un poco cada uno ya que luego quedaba el día por delante y mi madre me tenía que tener todo el día.